Profesionales

EDITORIAL ESCENARIOS N°52

 12/10/2021   66

   Queridas compañeras y compañeros, nuevamente hacemos llegar a sus manos nuestra revista, en el año de su cumpleaños numero 20 y con la perspectiva que cuando esto ocurra estaremos con un avanzado proceso de regreso a la presencialidad, al trabajo mancomunado pero además con el contacto personal cotidiano, elemento imprescindible no solo para asegurar la solidaridad y la construcción colectiva de nuestros anhelos y derechos sino también la calidad y eficacia de las políticas públicas dirigidas al bienestar de nuestro pueblo.

  Hemos vivido un tiempo largo, difícil y doloroso, en marzo de este año, cuando recién estábamos intentando ir recuperando esta presencialidad, la aparición de la segunda ola de la pandemia nos retrotrajo a momentos que creíamos dejar atrás, parecidos a los del 2020.

  El proceso de vacunación encarado por el país nos permite ser mas optimistas y confiar que, manteniendo los cuidados y protocolos necesarios para salvaguardar no solo nuestra salud sino la de nuestros compañeros, comienza el tiempo de ir regresando a nuestra vocación, el trabajo codo a codo, cara a cara con ellos y nuestros compatriotas.

   Este numero, siguiendo con la idea, mencionada en el anterior, de ir analizando organismo por organismo, su situación actual y las acciones a desarrollar para alcanzar sus potencialidades y desarrollar sus objetivos y funciones, nos hemos dedicado a tratar de volcar las distintas actividades y áreas del Ministerio de Defensa.

   Una deformación cultural nos lleva a identificar este ministerio exclusivamente con las Fuerzas Armadas y su equipamiento y capacitación para asegurar la soberanía frente a cualquier amenaza externa. No es que esa no sea una función estratégica del mismo pero veremos que la cuestión tiene una mayor complejidad.

   El General Perón decía permanentemente que su formación profesional le había enseñado que la guerra como expresión última del conflicto no era una cuestión limitada a las fuerzas armadas y que los sucesos bélicos de la primera mitad del siglo XX demostraban palmariamente que la Defensa descansaba en el conjunto de la nación, de su pueblo, y requería del desarrollo económico, científico, industrial y fundamentalmente de la cohesión y compromiso de la comunidad en su conjunto.

   No ha sido una casualidad que de las Fuerzas Armadas hayan salido hombres que han sido verdaderos pioneros en estos aspectos, no podemos hablar de petróleo sin mencionar a Mosconi o de siderurgia sin nombrar  a Savio, debemos recuperar del ostracismo a hombres como Pistarini, Oca Balda, al brigadier San Martin, es mas recordar que la primera siderurgia surge al impulso del Padre de la Patria, el General José de San Martín y Fray Luis Beltrán, fabricando las armas del ejército de los Andes.

   Pero además la formación misma de Perón lo lleva a incorporar a la política argentina el pensamiento estratégico, a pensar el país en forma integral, es decir que su soberanía en todos los órdenes debía pensarse y planificarse a años de distancia, salir del coyunturalismo y de la inmediatez y pensar la política como una acción que nace desde la historia de un pueblo, o sea su cultura, en el presente y pensando a treinta o cuarenta años, hacia las futuras generaciones.

   Esto es, si la Defensa Nacional no es un tema exclusivo de las Fuerzas Armadas, sino del conjunto de los argentinos, los trabajadores y muy especialmente los que vuelcan su capacidad y su esfuerzo cotidiano en las distintas áreas y políticas de gobierno, tenemos mucho para decir pero también, muy especialmente, mucho para mostrar.

   Seguramente para aquellos que desconocen la actividad del  Ministerio de Defensa habrá sorpresas, quizás muchos se asombren cuando vean cuantas cuestiones que acompañan su vida cotidiana se hacen desde este sector, como por ejemplo el Servicio Meteorológico, el Hidrográfico, el trabajo científico del CITEDEF o la labor de la Universidad de la Defensa.

   Dejemos que sean los propios protagonistas los que nos permitan empezar a conocer el trabajo y la importancia de este sector fundamental del que hacer estatal.

   Estamos viviendo tiempos muy particulares, vertiginosos y muchas veces no alcanzamos a analizar las diferentes situaciones, en otras si bien los tiempos son diferentes también resulta complejo prever las consecuencias o secuelas de ciertos hechos. Este flagelo del Covid podemos incluirlo en el segundo grupo.

   Afortunadamente las vacunas tienen éxito y el plan de inmunización adquirió en los últimos meses el ritmo esperado lo que nos permite avizorar una progresiva vuelta a la normalidad, aún con medidas de prevención. Dentro de esta normalización se encuentra el regreso al trabajo presencial.

   Si bien al comienzo de este editorial nos hemos referido a ello es importante que reflexionemos acerca del tema, con mayor detenimiento. El trabajo es un ordenador de la vida de los individuos, es parte de la conformación identitaria y social de las personas, por ello cuando hablamos de la Cultura del Trabajo estamos hablando no solo de la responsabilidad individual dentro de una comunidad de aportar al bienestar general sino de la misma “realización” de la persona dentro de ese conjunto que se realiza colectivamente.

   Ese trabajo debe ser digno, bien remunerado y contribuir al desarrollo de la persona, lleva como contracara el derecho al descanso y a la vida familiar. En estos meses todo eso se vio alterado por la pandemia, el trabajo domiciliario y el aislamiento. De pronto el hogar se transformó en oficina, escuela y sede familiar, el horario de trabajo se hizo laxo o inexistente al igual que la jornada semanal.

   Todo esto generó consecuencias que aún no podemos mensurar, por ello, entre otras cosas volver a la presencialidad laboral significa reordenar la vida personal y familiar, el hogar vuelva a ser el territorio de los afectos y vínculos familiares y el trabajo tenga su sede en la oficina y su horario y jornada la que corresponda según las normas laborales.

   Pero además volver a la presencialidad significa renovar y reconstruir los lazos de pertenencia colectiva, recuperar la construcción cotidiana de organización y representación de los intereses y expectativas de cada uno de nosotros en tanto trabajadores en general y trabajadores del Estado en lo particular.

   Existe un intento global, no solo en Argentina, de convertir la excepcionalidad que hemos vivido en un mecanismo de reducción de costos empresarios (alquiler de oficinas, pago de servicios), reducción de puestos de trabajo, flexibilización o precarización de los vínculos contractuales y de los salarios. Asimismo la campaña de estigmatización del empleo público nunca se detuvo pese al inocultable papel estratégico jugado por el Estado y sus trabajadores frente al Covid, buscando cuestionar su número y sus salarios vinculándolos a la presión tributaria que “sufren” las empresas y los particulares.

   Debemos tener clara conciencia que este regreso a las oficinas es un aporte a que miles de compatriotas puedan recuperar el dialogo directo con los trabajadores del Estado, con nosotros, para resolver sus problemas, encontrar respuestas y ayuda con sus trámites, es nuestro aporte solidario y comprometido con nuestra gente.

   Asimismo es un camino necesario para recuperar el encuentro y el diálogo con nuestros compañeros, para compartir el esfuerzo de todos los que nunca dejaron de ser presenciales, ni aun en los peores momentos de la pandemia, para hacer lo propio con todos aquellos que llevan meses trabajando desde sus casas, sin horarios y viendo alterada su vida familiar. Todos debemos ir volviendo a una normalidad que será parcial e irá creciendo con el tiempo.

   Como fue expresado, tambien para fortalecer el poder colectivo de la organización de los trabajadores, dotarla de la vitalidad del encuentro cara a cara, de la jornada compartida, no dudamos de las intenciones del gobierno nacional, no abrigamos sospechas acerca de su compromiso con los trabajadores, pero la defensa de nuestros derechos nos incumbe a nosotros y sabemos como hacerlo.

   Es en ese mismo camino que durante el mes de octubre vamos a convocar, una vez mas, a todos los trabajadores para que con su voto, en ese ejercicio democrático y participativo que forma parte de nuestro ADN, elija a los compañeros y compañeras que conformen nuestros cuerpos de delegados, nuestras delegaciones gremiales a lo largo de toda la geografía del Estado Nacional y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

   Las elecciones no son un trámite ni una carga, son el acto de militancia y compromiso que busca fortalecer cada vez mas la representatividad de la organización de los trabajadores en cada lugar de trabajo. Es la movilización general de los trabajadores para dotar de fuerza colectiva a un proyecto sindical adecuado a los nuevos tiempos y necesidades.

   Por eso vamos a poner un inmenso esfuerzo para que todos los compañeros tengan oportunidad de expresar su voluntad, porque se merecen eso y porque necesitamos el respaldo multitudinario de ellos para encarar los desafíos que vienen.

   Queremos destacar el acompañamiento que a lo largo del año pasado y de este han tenido las charlas-debate organizadas en conjunto con la Seccional Provincia de Buenos Aires de UPCN, un ensayo inédito de participación a través de las herramientas de la tecnología que fue sumando compañeras y compañeros de toda la provincia y de todo el país, cada jornada veíamos como crecía la cantidad de participantes y también la alegría de aquellos que por la distancia geográfica de las  ciudades capital no tenían la misma posibilidad de estar presentes en eventos.

   Lo mismo ocurrió con las que hemos dado en llamar “Charlas de Café” con las que intentamos generar un espacio de formación compartido a partir del aporte de compañeros “pensadores” del campo nacional y el debate en conjunto. Mas de 900 compañeros y compañeras dijeron presente en las distintas jornadas y nuevamente la presencia de muchos desde las distintas provincias de nuestra patria, todos, unánimemente señalando que la organización respondía como esperaban a la necesidad de debate, de intercambio de ideas, que existe, muy especialmente entre aquellos que militamos en el peronismo, para pensar los caminos que nos saquen de la crisis que vive nuestra pais.

   Por ello vamos a instrumentar todo lo que sea necesario para que, una vez que vayamos recuperando la posibilidad del encuentro presencial, combinarlo con el uso simultáneo de estas tecnologías para mantener y ampliar la participación de aquellos que por razones de distancia, muchas veces, se veían imposibilitados de sumarse a las actividades.

   Pero este año nos va a deparar varios momentos de gran trascendencia para el futuro de la patria, nuestra querida CGT ya está dando los pasos legales y políticos necesarios para convocar su congreso y renovar su Consejo Directivo, hace pocos meses cuando en uno de esas charlas nuestro Secretario General anunció que se estaba trabajando para incorporar a las compañeras dirigentes a esta conducción y asimismo que se lo estaba haciendo para integrar a los movimientos sociales, en la convicción que eran la representación de trabajadores, que esos hombres y mujeres lo eran, mas allá de sus particularidades laborales, sentimos una enorme alegría y una gran esperanza.

   Una vez mas la entidad madre del movimiento obrero argentino demostraba su vitalidad y la inteligencia de sus dirigentes para dar respuestas acordes con los tiempos, se hace explicable la diatriba permanente, la descalificación y estigmatización de los dirigentes. Solamente la fortaleza institucional de la Confederación General del Trabajo, con el peso de su historia y origen es lo que ha hecho y hace posible que nuestra patria pueda ir sobrellevando la crisis política, social y económica, agravada por la pandemia y sus secuelas, sin caer en la anarquía y desestructuración social que vemos en alguno de nuestros países hermanos y su secuela de violencia. 

No lo olvidemos nunca, demosle el inmenso valor que tiene y defendamosla de quienes quieren destruirla porque es la ultima muralla defensiva de nuestro pueblo frente a los intereses del poder económico global y sus representantes locales, si aún tenemos una posibilidad de remontar la cuesta y salir adelante es por el movimiento obrero argentino, su organización y nuestra Confederación General del Trabajo.

   Estos largos meses vividos nos han dejado muchas enseñanzas, volvieron a demostrar la solidaridad y el sentido comunitario de nuestro pueblo, todos hemos visto como espontáneamente se organizaban por barrio o manzana para hacer compras en común, para ayudar a los que vivían solos, tenían alguna dolencia o por su edad tenían problemas o necesitaban cuidados. En esa solidaridad y memoria de comunidad, anidan las fuerzas para reconstruir un destino común.

   Los sindicatos no solo fueron al encuentro de sus afiliados casa por casa a través de redes organizadas por los delegados sino que aportaron compañeros y recursos para estar al lado de los mas necesitados, en nuestro caso llevando adelante los planes Detectar y de vacunación en distintos municipios del conurbano.

   Vaya en este momento nuestro recuerdo a ese extraordinario compañero que fue Carlitos Gentile, que desparramó compromiso, alegría y militancia en todas esas actividades como Secretario de Movilización, y en su recuerdo, entrañable e inolvidable, a todas las compañeras y compañeros que estuvieron en la primera linea de batalla contra la pandemia. 

   Como decía una canción “ todos estamos rotos, pero enteros” esto es, hemos vivido el dolor de perder seres queridos, de no poder abrazarlos, de extrañar el trabajo compartido, de estar alejados de amigos y familiares, pero nada ni nadie nos puede quitar la entereza de decir en vos bien alta que hemos estado donde nuestro pueblo nos necesitaba, que vamos a seguir estando para ir reconstruyendo los lazos solidarios y familiares, creando la organización necesaria donde no existe y fortaleciendo las que existen y han demostrado su importancia, para recuperar la Unidad Nacional que es el único camino hacia un destino mejor.

   Nos estamos reencontrando en cada plenario, en cada reunión, también lo estaremos haciendo a través de esta revista, de nuestra revista Escenarios, esperamos hacerla cada vez mejor y mas participativa, un gran abrazo y…


Hasta el próximo número

                                                           

                                                                                           La Dirección


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