Articulos
UPCN Digital
Juventud

MODELO ARGENTINO-GENERAL JUAN D. PERON-SEGUNDA ENTREGA

 18/07/2018   69
OBJETIVOS DEL MODELO ARGENTINO 1

Un mbito de coincidencia nacional 

El primer objetivo del Modelo Argentino consiste en ofrecer un amplio mbito de coincidencia para que, de una vez por todas, los argentinos clausuremos la discusin acerca de aquellos aspectos sobre los cuales ya debiramos estar de acuerdo. Es imprescindible que mis conciudadanos comprendan que la presencia central del Justicialismo en un Modelo que deseo para todos los argentinos, sin exclusin de sectores, no responde al intento de forzar una indebida generalizacin de principios meramente partidarios. Si acudo a la respuesta justicialista no es por sectarismo o personalismo; estoy lejos de una actitud semejante. La fundamentacin justicialista no se incorpora por reflejar un sector parcial de opinin ideolgico-poltica, sino por razones de ndole totalmente diferente. 

En primer lugar, porque encarna principios permanentes emanados de la esencia misma del hombre. En segunda instancia, porque el pueblo ha impregnado al Justicialismo de las constantes bsicas de nuestra nacionalidad. Por ltimo, como tercera posicin, porque define una histrica determinacin de autonoma e identidad nacional. Sin tales principios y constantes, sin esa identidad, no hay posibilidad de conformar un Modelo en el cual cada argentino que ama a su patria se reconozca. Estos motivos me alientan en la aspiracin de obtener la coincidencia necesaria para trazar una poltica nacional. La grandeza del pas y la felicidad del pueblo argentino son dos objetivos esenciales que, a mi juicio, deben guiar nuestro pensamiento y accin.Partiendo de esta premisa, podemos empezar a construir. Slo necesitamos unanimidad conceptual para hacer lo que la mayora decida. Por eso, las grandes lneas de coincidencia nicamente pueden nacer del pueblo, manifestndose en sus representantes a travs de organizaciones de pacfica convivencia republicana. Si se quiere salvaguardar la nacin que hemos recibido y seguir adelante en el proceso de preservarla y depurarla, o se usa la poltica de la fuerza, o bien se elabora la fuerza necesaria para respaldar una poltica. Una Argentina de felicidad y de grandeza admite nicamente la segunda alternativa. Necesitamos, pues, crear la fuerza requerida para sustentar una poltica nacional. Es sta la hora de su realizacin. T

Tengamos en cuenta el ejemplo que nos muestra el mundo, en el que est ganando terreno la idea de que el bienestar de los pueblos se halla por encima de las concepciones polticas dogmticas. Esto origina un campo de mutuo respeto, que parece nutrirse en bases de civilizacin, de comprensin y de tolerancia hacia las ideas de los dems. No tengo dudas [de] que ste es un momento crucial de nuestra patria: o profundizamos las coincidencias para emprender la formidable empresa de edificar una gran nacin, o continuamos paralizados en una absurda intolerancia que nos conducir a una definitiva frustracin. 

2. La futura comunidad argentina 

El segundo de los objetivos radica en concretar el mbito de consenso, configurando los caracteres que los argentinos anhelamos para nuestra comunidad futura. Todo pas se enfrenta, en algn momento de su historia, con la obligacin de definir principios, valores y conductas generales, pero tambin caracteres que perfilen y recorten su nacionalidad. Corresponde a un Modelo la estructuracin de estas propiedades que no hacen ms que traducir la idiosincrasia del pueblo. La carencia de un modelo de referencia ha causado en nuestro pas graves efectos sociales, econmicos y, particularmente, polticos. Ha llegado el momento de tomar conciencia [de] que en la Argentina nadie tiene el derecho de esperar que la sociedad madure por s sola. Los argentinos intuimos ya que no es posible insistir en nuestras vacilaciones: la historia reclama de nosotros la consolidacin de una fisonoma nacional. 

Para ello, corresponde al Modelo Argentino refirmar la forma socio-poltica que satisfaga a todo el pas. Estoy convencido [de] que slo la comunidad argentina puede proporcionar el juicio definitivo sobre las cualidades que para ella se anhelan. Es mi deseo que todos mis conciudadanos consideren este Modelo como una propuesta inicial; ya las generaciones que nos siguen, a travs de un dilogo franco en el que participen todos los entes representativos de la comunidad, han de asumir la patritica misin de perfeccionarlo. Alguna vez prediqu la armona como categora fundamental de la existencia humana; sigo creyendo en ella como condicin inalienable para la configuracin de la Argentina que todos anhelamos. 

Esa bsica consonancia excluye la violencia e implica comprender que el nico camino para la construccin frtil es partir de ideas, valores y principios, cuya prctica concreta no cercene el cauce de la paz. Esto no distorsiona en absoluto la vocacin de cambio del Justicialismo, concretado en este Modelo Argentino: ya he afirmado que la doctrina es revolucionaria en su concepcin, pero pacfica en su realizacin. No puede persistir duda alguna acerca de la forma que integrarn los caracteres buscados: se trata de una democracia social que, como se ver ms adelante, ser una estructura poltico-social absolutamente coherente con los principios esenciales de la comunidad organizada. Cuando utilizo la palabra social, estoy pensando en una democracia en la que cada integrante de la comunidad pueda realizarse con la nica condicin de poseer idoneidad y condiciones morales indispensables para aquello [a] que aspira.

 En este sentido, la forma de gobierno que sirve a la democracia social resulta ser representativa, republicana, federal y social. Todo lo que acabo de expresar no es ms que otra forma de decir que seguimos deseando fervorosamente una Argentina socialmente justa, econmicamente libre y polticamente soberana. 216 217 Se conecta estrechamente con lo expuesto el hecho de que el Modelo define, asimismo, una clara dimensin tica que no es otra cosa que un llamado a la autonoma de la conciencia moral. Hace aos sostuve que el vertiginoso progreso material de nuestro tiempo lanz al hombre fuera de s mismo sin proporcionarle paralelamente una plena conciencia de su personalidad. Por eso, en el camino de la consolidacin de la comunidad argentina desempea un papel primordial la propuesta de un esquema de valores morales y espirituales que confiere al pueblo la templanza que el futuro de la nacin requiere. Resultar necesario precisar el nivel de nuestras aspiraciones respecto de la futura sociedad argentina; slo as se estar en condiciones de clarificar la concepcin estratgica que deberemos adoptar para hacer realidad lo que todo hombre de bien, nacido en esta patria, espera: una Argentina ntegra, cabalmente duea de su insobornable identidad nacional. 

3. Orientacin para las distintas reas Los objetivos anteriormente delineados asocian al Modelo Argentino con valores, principios y caracteres, tanto de estructura permanente y universal como de perfiles intrnsecamente nacionales. Si all [finalizara] nuestro propsito, no iramos ms all de un lineamiento terico y normativo de carcter general que no contemplara la creciente complejidad de una comunidad orgnicamente constituida. Quiero decir que tal conjunto de verdades adquiere una fisonoma especfica y diferente en los distintos mbitos de la vida nacional, as como una proyeccin igualmente especfica. 

Con la mirada orientada al futuro, es necesario identificar cul es la medida en que cada una de las reas de la sociedad argentina puede participar del Modelo, y es preciso definir de qu forma aquellos principios, valores y caracteres, cobran una dimensin particular, aunque interrelacionada, en cada mbito del quehacer nacional. Para que cada ciudadano se reconozca en el Modelo es imprescindible que ste no naufrague en abstracciones, sino que aquello que define y propone, cobre realidad en cada una de las reas de la comunidad, pues es a travs de su rea de competencia que el ciudadano se inserta en su patria y la siente como propia. Tengo la conviccin de que la transformacin de la comunidad argentina slo podr lograrse mediante una adecuada conjuncin de resultados eficientes en todos los campos del quehacer nacional. 4. Gua programtica y poltico-administrativa 

A la luz de este objetivo, el Modelo Argentino debe conformar un sustrato programtico superior, orientativo de la conduccin. Creo que no podemos detenernos en discutir si es ms aconsejable la programacin que el desarrollo espontneo, porque la segunda alternativa implica dejar a la sociedad librada a sus propias fuerzas y, [por ello, convertida en terreno frtil para distorsiones neo-colonialistas]
Al hacer referencia a la conduccin, debe tomarse en cuenta que en la conduccin gubernamental hay dos componentes bsicos: la conduccin poltica y el gobierno poltico-administrativo. 
La conduccin poltica es una materia indelegable de quien ejerza la primera magistratura, y ella da sustento a la capacidad de hacer en lo poltico-administrativo. 
Lo poltico-administrativo corresponde a las decisiones y acciones que se adoptan a travs de los mecanismos corrientes del gobierno. Las condiciones objetivas que hacen a la conduccin superior implican que nadie puede gobernar sin el apoyo del pueblo, ni en Argentina ni en ningn otro pas. Significa tambin que el Proyecto final es del pueblo, y no de determinados gobiernos, ni de minoras intelectuales dadas. El Modelo Argentino quiere servir a estos dos mbitos de conduccin superior, en estrecha conexin con una orientacin programtica lcida y precisa. 
 
La liberacin y la integracin 

Afirm anteriormente que la importacin de ideologas alimenta un vicio de origen. Detengmonos en este problema. Si una ideologa no resulta naturalmente del proceso histrico de un pueblo, mal puede pretender que ese pueblo la admita como representativa de su destino. ste es el primer motivo por el cual nuestro Modelo no puede optar ni por el capitalismo liberal ni por el comunismo. Pero es evidente que la cuestin, como lo he repetido en numerosas oportunidades, no se reduce a la eleccin o configuracin de una ideologa y una doctrina que perfilen la identidad de nuestro pueblo, porque tal identidad se diluye sin una firme decisin de autonoma nacional. El rechazo de las posibilidades extremas que nos brindan el capitalismo y el comunismo no slo se fundamenta en su desconexin con la estructura ntima de nuestra nacionalidad, sino tambin en el hecho de que su adopcin implica servir automticamente al neocolonialismo, sea cual fuere su signo doctrinario. 

Optar por un Modelo Argentino equidistante de las viejas ideologas es, consecuentemente, decidirse por la liberacin. Por ms coherencia que exhiba un Modelo, no ser argentino si no se inserta en el camino de la liberacin. Me parece innecesario insistir en un hecho evidente: no estamos solos en esta lucha, aunque cada pueblo debe dar, frente a la historia, la respuesta que emane de su esencia. 

Es por eso que la progresiva transformacin de nuestra patria para lograr la liberacin debe, paralelamente, preparar al pas para participar de dos procesos que ya se perfilan con un vigor incontenible: la integracin continental y la integracin universalista. Si aislramos nuestra respuesta, la comunidad por la que luchamos quedara a espaldas de un destino superior que espera a todos los hombres que en el mundo comparten ideales de justicia y verdad.
CONTINUA.
SECRETARIA DE LA JUVENTUD.

    Publicaciones

    Cuadernillos de formacin politico - Sindical N 1


     Versión Digital