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MILITANCIA SINDICAL UPCN

 24/08/2018   456


Militancia Sindical.

 

    La militancia sindical nos garantiza la presencia cotidiana frente al conjunto a los trabajadores en general y lo que es más importante aún: nuestros afiliados.

Sin ella no sería posible el crecimiento constante de nuestra organización sindical en todos los ámbitos laborales. Nuestra  palabra es parte de un lenguaje que cuando recorremos los lugares de trabajo, se va enriquecimiento informando, recabando información y accionando para consolidarnos como sindicato.

 

Al momento que decidimos militar en un gremio, perdemos la identidad vinculada con nuestro nombre y apellido y nos transformamos en representantes de una organización colectiva donde adquirimos una identidad mayor porque nos identificamos con ese colectivo de trabajadores, compuesto por cientos de miles de afiliados que pertenecen a la Unión:

Pasamos a ser así, el o la militante de UPCN que tiene la información, que sabe lo que pasa.

 

Y recurren a nosotros para reconfirmar, averiguar, conocer, sacarse dudas, comparar.

 

    Nos transformamos en referentes naturales de los trabajadores del lugar donde hemos sido elegidos.

Somos individuos que luchamos contra la cultura del zafe, la del no te metas, y el individualismo como expresión contraria y negativa a la comunidad organizada.

Lo cual adquiere una fuerte relevancia, porque la democracia sindical que se ejerce a través del voto del conjunto de los trabajadores en el caso de los cuerpos de delegados, también se fundamenta con aquella presencia, con el recorrido de los organismos; mantenemos esa democracia cotidiana que significa mas allá de las informaciones que podamos llevar, el estar en cada ámbito laboral cotidianamente.

Atendiendo y conteniendo las demandas.

 

    El delegado sindical que es un dirigente con la responsabilidad que le compete de acuerdo al lugar que ocupa en el gremio, debe conducir, persuadir no obligar y así ir construyendo en el tiempo, gradualmente un poder que se cimenta precisamente en ese afiliado cotizante; y éste es quien nos confía parte de su salario mes a mes para que se lo cuidemos y le regrese en el fortalecimiento de sus derechos.

 

En este punto nos detenemos brevemente porque a la cuestión del poder nos parece importante dedicarle un párrafo aparte.

   

    Escuchamos a menudo muchos comunicadores sociales, periodistas, políticos u otras voces de diferentes actores de la sociedad que califican de manera negativa al poder.

Lo muestran como algo oscuro, entre bambalinas, donde los negociados turbios parecieran tener lugar.

Nada más falso y alejado de la realidad que esas caracterizaciones.

 

    El poder, compañeros y compañeras, debe construirse como venimos proponiendo: de manera constante, cotidiana, ladrillo sobre ladrillo y se asienta en un proceso de acercamiento permanente al trabajador, para que nos tenga confianza, seamos creíbles para él, y se afilie, transformando esta acción en su primer paso de participación sindical

 

Para nosotros esta conquista, la de sumar un compañer@ mas a la UPCN, es fundamental ya que sin la cantidad creciente de afiliados a nuestro gremio, (a su vez Organizados), a la hora de sentarnos a entablar negociaciones ya sea en una Paritaria, o en una mesa que intente resolver las cuestiones laborales, sin tener esa masa afiliatoria considerable, nuestro poder sindical decrece.

No somos escuchados del mismo modo si  otros gremios poseen la mayoría o esa misma mayoría es de trabajadores no afiliados a ninguna organización sindical.

 

    El poder radica también en nuestro caso, en la convocatoria que tengamos a una asamblea, en la capacidad de movilización que expresemos ante un conflicto, en la confianza que en cada lugar de trabajo nos depositan, en cómo somos escuchados, y por supuesto en el voto que nos legitima ante cada elección.

 

  Para ello la Conducción (a la cual consideramos profundamente humanista) ocupa un rol central en nuestra Doctrina sindical. Nosotros a la Conducción la concebimos como un arte al cual podemos aportarle las técnicas pertinentes, mediante casos concretos de la vida laboral. Es decir una gimnasia y un entrenamiento que nos permite estar preparados ante diferentes contingencias. Para ello tanto los dirigentes como los trabajadores deben estar formados en diferentes y variadas disciplinas sociales. Así lo doctrinario en cuanto escala de valores se puede inculcar plenamente y nos permitirá: “organizar-educar-enseñar-capacitar y conducir.”

Y a la Doctrina la consolidamos unificando mediante el consenso y la militancia cotidiana con el hacer.


Nuestro objetivo es"el vivir bien", en una comunidad, donde se desarrolla la vida en común y ésta sea feliz, maximizando el interés público.

Porque si el individuo está aislado sufre una falta y está mas vulnerable frente al sistema y mas propenso a ser dominado.

 

Una comunidad política, sindical, nace en función de un sentimiento de falta que lo unifica. "La política surge alrededor de la vida, de al voluntad de supervivencia, pero solo la preocupación por la buena vida la convierte en lo que verdaderamente es."


La política es mediación.

Elegimos al vida en común y decidimos convivir.

Plenos de derechos sociales y laborales ejercidos con dignidad.


.Cuando cada día nos eligen como interlocutores válidos las autoridades del lugar toman conciencia y toman nota, de nuestro poder.

El cual se multiplica hacia otras esferas de la vida sindical: si nuestro Secretario General a nivel nacional es el actual Secretario Adjunto de la Confederación General del Trabajo, somos recibidos de otro modo, con mas respeto y consideración que si no ocupara cargos relevantes en nuestra organización madre.

Si a su vez en las representaciones regionales de esa misma CGT, nuestros representantes locales no ocuparan cargos expectantes ocurriría lo mismo en esos espacios.

Y así podríamos continuar con una sumatoria de  ejemplos tanto  en lo social, como en lo político, cultural, o en el ámbito de la salud.



 

    Es decir de lo particular a lo general, que nuestros hombres y mujeres, en el plano dirigencial, ocupen esos cargos para decidir y actuar en consecuencia, también forma parte de una militancia necesaria en cada estamento de la sociedad, con el objetivo de hacer oír nuestra vos sea en materia de reclamos o propuestas concretas.

 

    Por lo tanto, esos diferentes niveles de inserción, implican un reconocimiento a la cantidad de afiliados cotizantes.

A la continuidad de nuestra presencia en los diferentes ámbitos, principal y fundamentalmente laborales.

A la responsabilidad que tenemos cuando encaramos los problemas gremiales.

Al cumplimiento de nuestros compromisos asumidos.

Al respeto y a la defensa inclaudicable de los intereses de los trabajadores en su conjunto y en particular, reiteramos, a nuestros afiliados.

 

Y esto se obtiene, se logra, y se sostiene en el tiempo con la construcción de espacios de poder que los trabajadores debemos y merecemos conservar para la lógica discusión de los derechos que nos corresponde defender.

Aquellos individuos u organizaciones que nos niegan o nos advierten acerca de la peligrosidad del poder, son precisamente los que no quieren y tiene temor a la respuesta colectiva que es sin lugar a ninguna duda la mejor defensa que tenemos los trabajadores.

 

 

En síntesis, como dice nuestra consigna que es también Doctrina: La Responsabilidad de ser mayoría, es una manera de decirle a propios y extraños, que nuestro poder se sostiene en y para los compañeros y compañeras trabajadores.

 

Para ello los valores de la solidaridad, el ser compañero, el compromiso, el saber mantener la llama o el fuego encendido de la militancia, la lealtad, el sentido de pertenencia, la búsqueda del consenso, la formación, son algunos de los pilares que nos fortalecen como Organización sindical.

 

Y que nos permiten transitar mas allá de las épocas de bonanza o de lucha, en democracia o dictaduras, el camino ancho de la Unidad en pos de la defensa irrenunciable de la Cultura del Trabajo.

En un ámbito que es el Estado nacional, provincial o municipal, discutiendo ante ese Estado – patrón: nuestro salario, nuestras condiciones de trabajo, la estabilidad laboral.

Como ayer, como hoy, como siempre lo hizo la Unión del Personal Civil de la Nación.


SECRETARIA DE LA JUVENTUD-CDN-UPCN.


Prof Guillermo Batista.

 

 

 

 

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